Syncro review: Black Mirror

Día a día podemos ver cómo todas las formas de tecnología avanzan mundialmente, y con estas, el peligro de sumergirnos más y más en este mundo virtual que tanto nos atrae. 

Pero, ¿Qué pasaría si llegáramos al punto en estas nos controlen a nosotros?

En esto se basa la serie Black Mirror, lanzada al público en el año 2011, creada por Charlie Brooker quien tiene el objetivo en cada capítulo de alertar, mediante el uso de fábulas distópicas, sobre los peligros que la dependencia tecnológica puede abocar al ser humano.

Cada capítulo de la serie tiene su propia historia y sus propios personajes, los cuales ronda sobre este mismo conflicto: mostrarnos el lado oscuro de la tecnología y cómo esta puede afectar nuestra vida trayéndonos consecuencias aterradoras.

Black Mirror es una de las propuestas más acertadas, innovadoras y diferentes que podéis encontrar entre el catálogo de series que tenemos hoy en día. Y sin duda, su trama siniestra y creativa es lo que la llevó a la fama.

Hoy, te contamos sobre dos capítulos. 

“Playtest”

Dentro de la tercera temporada encontramos un capítulo llamado “playtest” el cual se enfoca en un joven estadounidense en busca de nuevas experiencias en Londres. Necesitado de dinero, el protagonista acepta participar como tester en una compañía de videojuegos con una nueva tecnología de juegos virtuales que funciona a través de un chip insertado en el cerebro. Lo que empieza como un juego inocente termina trasladándolo a una casa en la que se reproducirán sus peores temores. Una historia que aprovecha el terror psicológico, con algún que otro susto incluido.

Es un buen episodio que no solo juega con la mente de nuestro protagonista sino con la nuestra. 

“Arkangel”:

Este capítulo de la 4ta temporada nos muestra la vida de una madre soltera la cual, poseída por el miedo de mostrarle a Sarah su hija como es verdaderamente el mundo, decide prevenirla de esta situación e instalarle un implante neuronal llamado Arkangel. Este sistema monitorea todo lo que hace Sarah, a tal grado de profundidad  que con una tableta los padres podrán ver desde los ojos de la niña, al igual que tiene el poder de censurar imágenes inapropiadas y traumáticas para ella. De igual manera controla sentimientos como el dolor o la tristeza, dejando a la niña totalmente distanciada de la sociedad.

A lo largo del capítulo ya cuando pasan un par de años veremos como Sarah se rebela contra el Programa al romper el controlador y finalmente ver el mundo como es.

Este fue el primer episodio dirigido por una mujer, y su trama cruda y fuerte énfasis familiar hizo que sea uno de los episodios mejor recibido de la temporada.

Lo interesante de la serie, es que no tiene un hilo conductor. Por lo que no es necesario ver todos los capítulos ni tampoco seguir un orden específico. 

Esto permitió que a lo largo de su emisión hayan variado los directores, intérpretes, tramas, tonos, entornos o realidades, haciendo que la serie sea aún más atrapante y versátil.

«Si la tecnología es una droga —y se siente como tal— entonces, ¿cuáles son los efectos secundarios?» – Charlie Brooker

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